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Hace unos años se hablaba
en los círculos ornitológicos españoles de la disminución de
las poblaciones de rapaces nocturnas, pero no se tenían estudios
para corroborar estas afirmaciones. La veterana y prestigiosa
Sociedad Española de Ornitología (SEO) empezó en 1998 un
seguimiento para conocer exactamente qué estaba ocurriendo con
las poblaciones de rapaces nocturnas. La finalidad de este
seguimiento era tener una herramienta para usar en la
conservación de aquellas especies que estaban disminuyendo. Este
seguimiento fue bautizando como Programa NOCTUA.
En este programa se diseñó una
metodología de estudio uniforme para que los resultados no
tuviesen errores; se usaron aplicaciones estadísticas
específicas para abordar este tipo de trabajos, y el trabajo de
campo se está nutriendo de voluntarios, ya que esta iniciativa no
tiene subvención alguna y se necesitaba de este estudio para
saber si eran ciertos los rumores de los círculos ornitológicos.
Para saber con certeza la evolución de las poblaciones de rapaces
nocturnas se necesita un tiempo mínimo de diez años, y los
resultados que hay hasta la fecha son provisionales, por lo que
hay que tratarlos con la cautela que corresponde. En el informe
que se ha consultado en la web de la Sociedad Española de
Ornitología www.seo.org
, los resultados preliminares que hay hasta la fecha
(2004), y aún no concluyentes, apuntan a una disminución de las
poblaciones. Más adelante señalamos los resultados que se están
obteniendo en este programa. Este programa necesita actualmente de
colaboradores para trabajar. Para más información
www.seo.org
ESPECIES
IBÉRICAS DE RAPACES
NOCTURNAS. TAXONOMÍA
En España se encuentran ocho
especies distintas de rapaces nocturnas. De ellas todas pertenecen
a la familia Stridae, excepto la lechuza, que pertenece a la
familia Tytonidae.
ORDEN
ESTRIGIFORMES
Familia Tytonidae
Lechuza Común. Tyto
alba.
Barn Owl
Familia
Stridae
Autillo Europeo. Otus
scops. Eurasian Scops Owl
Búho
Campestre. Asio flammeus.
Short-eared Owl
Búho
Chico. Asio otus.
Long-eared Owl
Búho Moro. Asio
capensis. Marsh Owl
Búho
Real. Bubo bubo. Eagle
Owl
Cárabo Común. Strix
aluco. Tawny Owl
Mochuelo Boreal. Aegolius
funereus. Tengmalm's Owl
Mochuelo Europeo. Athene
noctua. Little Owl
Hay muy pocas citas
del búho moro en España, su distribución abarca el norte de
África, y aunque citamos a esta especie como especie ibérica, no
vamos a incluirla en este artículo.
Lechuza
Común. Tyto alba
Breve descripción :
tamaño mediano, coloración blanca por debajo y anaranjada en el
dorso. Sin penachos, ojos negros, y disco facial muy marcado.
Distribución:
tiene una amplia distribución en el mundo, está presente en
Europa, América, África y Asia.
Hábitat:
en líneas muy generales, las lechuzas prefieren los espacios
abiertos; se encuentran presentes también en pueblos y ciudades.
Dónde podemos encontrar a
esta especie: hay lugares propicios
donde poder encontrar a esta especie, como casas abandonadas o
cuevas. En muchos de los lugares de distribución recibe el nombre
de lechuza de los campanarios, debido a su querencia por estos
lugares.
Tendencias poblacionales en
España: los resultados arrojan una
tendencia negativa. Se comenta la poca respuesta de la lechuza a
los reclamos.
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Lechuza
(Tyto alba). Nikon F90X, Sigma 105 mm, trípode,
flash, Fuji Velvia 50. Imagen obtenida durante un cursillo
de fotografía de Naturaleza de IWP en Vila-Real
(Castellón).
Foto: Julio García Robles
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Autillo Europeo Otus scops
Breve descripción :
con sus 20 cm de tamaño, es la más pequeña de las rapaces
nocturnas de España. Tiene dos tipos de coloración: gris y
parda, lo cual le permite un perfecto camuflaje. Tiene penachos y
el iris de sus ojos es de color amarillo.
Distribución:
por toda la zona de estudio. Es una especie estival, aunque quedan
algunos ejemplares en invierno en algunas zonas de España.
Hábitat:
sotos fluviales, dehesas, parques y jardines, etc.
Dónde podemos encontrar a
esta especie: hay lugares propicios
donde poder encontrar a esta especie, como los sotos de los ríos,
y ciertos parques y jardines. Se le escucha fácilmente en
primavera en los lugares donde está presente, e incluso muchos
ejemplares nos responden si imitamos su canto.
Tendencias poblacionales en
España: después del mochuelo
europeo, el autillo es el ave más abundante, su tendencia
poblacional es positiva.
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Autillo.
El fotógrafo estaba oyendo al autillo, y se le ocurrió
colocar un reclamo; en un escaso minuto, el animal se
colocó a una distancia muy cercana del fotógrafo, que
aprovechó para tomarle unas cuantas fotografías. Nikon
F801s, película Fuji Sensia 100, f/8, 1/60, flash Metz
45.
Foto:
José Luis Sánchez Balsera
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Búho Campestre Asio flammeus
Breve descripción :
de hábitos semidiurnos, esta rapaz es de tamaño mediano,
penachos poco visibles, disco facial marcado y el iris amarillo.
Distribución:
tiene una amplia distribución mundial, es una especie migratoria
que busca las explosiones de las poblaciones de micromamíferos.
Hábitat:
en líneas muy generales podemos mencionar las zonas despejadas y
campos abiertos.
Dónde podemos encontrar a
esta especie: puede aparecer en
cualquier lugar si el hábitat es el adecuado. En la meseta norte
se censaron más de 200 nidos un año que hubo una explosión de Microtus
(micromamíferos); el resto de los años no se ha encontrado un
sólo nido. Una vez que se detecta en un lugar es fácil su
observación, e incluso permite la técnica fotográfica del
digiscoping.
Tendencias poblacionales en España:
por su carácter migratorio y desconocido no es posible conocer su
fluctuación. Su población nidificante está muy influida por las
explosiones de micromamíferos.
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Lechuza
campestre en un centro de recuperación. Nikon F90X, Sigma
70-210 mm f/2,8, Fuji Provia 100F.
Foto:
Javier Alonso.
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Búho Chico Asio otus
Breve descripción :
tamaño mediano, con grandes penachos; puede decirse que es una
réplica en miniatura del búho real.
Distribución:
por toda la península Ibérica, Canarias e Islas Baleares.
Hábitat: la
bibliografía consultada apunta un hábitat de bosque de
coníferas; nosotros hemos detectado búhos en sotos y en lugares
abiertos con algún que otro árbol disperso.
Dónde podemos encontrar a
esta especie: es una especie que se
detecta muy poco; su discreta vida le hace pasar muy
desapercibida. Puede aparecer en el lugar donde menos te lo
esperas.
Tendencias poblacionales en España:
los resultados del Programa NOCTUA manifiestan una tendencia
poblacional negativa.
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Búho
chico en una jornada de anillamiento. Canon EOS 300D.
Prioridad de valor de abertura AE. f/2,8, 1/125. Objetivo
Sigma 105 mm f/2,8. Luz natural.
Foto:
Nieves Caballero
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Búho Real Bubo bubo
Breve descripción:
inconfundible por su gran tamaño, coloración parda con penachos
y sus ojos con el iris de color naranja.
Distribución:
por toda la península Ibérica, faltando en Baleares y Canarias.
Hábitat:
roquedos y en lugares con gran abundancia de conejo.
Dónde podemos encontrar a
esta especie: su hábitat son los
riscos y roquedos en los que hay gran abundancia de conejo, su
principal presa, aunque “a falta de pan”, las ratas aparecen
mucho en su dieta, las cuales encuentra en lugares próximos a
pueblos y ciudades, al igual que los erizos, a los que captura a
pesar de la protección de sus espinas.
Tendencias poblacionales en España:
tendencia poblacional positiva.
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Foto
realizada con cámara Nikon COOLPIX 4500, en longitud
focal de 32 mm. Trípode Manfrotto. Para compensar el
contraluz se utilizó la medición multipatrón de la
cámara y relleno suave de flash lateral con la
sincronización a la cortina anterior. Esperando siempre
al momento en que no mira de frente para no molestarle con
el destello. Foto realizada en condiciones controladas.
Foto:
Jesús Serrano
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Cárabo Común Strix aluco
Breve descripción :
tamaño mediano, aspecto rechoncho y ojos de color negro; sin
penachos. Se dan dos tipos de coloraciones en los cárabos: gris y
parda, con fases intermedias.
Distribución:
se distribuye por toda la península Ibérica, faltando en
Baleares.
Hábitat:
en líneas generales es una especie de zonas boscosas.
Dónde podemos encontrar a
esta especie: Puede ser localmente
abundante, su canto es inconfundible, y al reclamo hay que tener
cuidado, es capaz de ¡¡¡atacar al hombre!!!
Tendencias poblacionales en
España: el cárabo ha sido la
tercera en cuanto a su presencia detectada. Tendencia positiva.
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Cárabo.
Cámara Nikon F90X . Objetivo Sigma Apo 170-500 mm f/5-6,3
Aspherical RF. Película Fuji Sensia II 100. Flash Metz 40
MZ-2. Foto realizada en condiciones controladas con flash
en TTL ajustado a -1EV; sincronización lenta y cable
SC-17. Trípode Manfrotto 190 y rótula 168.
Foto:
Jose Larrosa
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Mochuelo Boreal Aegolius funereus
El nombre de mochuelo boreal ha sido
propuesto recientemente por la Sociedad Española de Ornitología
(SEO); antes se le conocía con el nombre de lechuza de Tengmalm.
Esta especie ha sido descubierta en nuestro país hace unos 30
años, y se localiza en ciertos puntos de los Pirineos, en los
lugares más altos.
Breve descripción: tamaño
pequeño, el plumaje presenta cierta variabilidad, pero en líneas
generales el dorso es pardo con salpicaduras blancas; partes
inferiores blanquecinas con barras oscuras. Presenta disco facial,
las patas las tiene emplumadas, ojos amarillos.
Distribución:
en puntos muy localizados de los Pirineos.
Hábitat: zonas
boscosas por encima de los 1.500 metros.
Dónde podemos encontrar a esta especie: zonas
boscosas de los Pirineos.
Tendencias poblacionales en España:
no se ha obtenido ningún registro de esta especie, la cual se
encuentra localizada muy localmente.
Foto:
Jordi Bas
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Mochuelo Europeo
Athene noctua
Breve descripción :
tamaño pequeño, sin penachos, disco facial poco definido; el
iris es de color amarillo.
Distribución:
distribuida por toda la península; en Baleares hay muy pocas
citas.
Hábitat: tiene
preferencia por los espacios abiertos, cultivos, dehesas, evitando
zonas boscosas y áreas de montaña.
Dónde podemos encontrar a
esta especie: en el hábitat
descrito.
Tendencias poblacionales en España:
es la especie que más se ha detectado en los itinerarios, y es
quizás la más abundante de todas las rapaces nocturnas. Su
tendencia poblacional es positiva.
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Mochuelo
común. El ejemplar de la fotografía es un ejemplar
cautivo. El fotógrafo ha eliminado con el encuadre
ciertos elementos para que la sensación de la imagen sea
de un ejemplar salvaje.
Foto: Eduardo Blanco
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FOTOGRAFÍA
DE RAPACES NOCTURNAS
Introducción.
Los hábitos nocturnos de las rapaces
nocturnas hacen que esta especialidad fotográfica se encuentre
fuera de lo habitual. Si queremos tomar fotografías de estas
especies, primero debemos conocer algo de su biología y
comportamiento; después hay que salir al campo y buscarlas.
Una vez que tenemos localizado el objetivo a
fotografiar, hay que ver la forma de fotografiarlo; ¿cómo lo
hacemos? Muy probablemente será necesario el uso del flash; la
iluminación es la clave del éxito para hacer una buena
fotografía. Otra posibilidad es la que nos ofrecen los ejemplares
cautivos, lo que simplifica enormemente la fotografía.
Fotografía de rapaces
nocturnas en libertad.
La fotografía de rapaces
nocturnas en libertad es todo un reto para el fotógrafo de
Naturaleza, pues debe unir el conocimiento de las costumbres de
las distintas especies, un profundo conocimiento de técnicas
fotográficas y otros dispositivos como pueden ser la barrera de
infrarrojos, y una buena dosis de ingenio para atraerlas al lugar
donde queremos que se coloquen.
Lo primero que hay que hacer
es localizar a la especie de la que queramos sacar fotografías,
saber dónde están. Con la bibliografía especializada podemos
averiguar la distribución y el hábitat de las especies. No
queramos buscar un búho pescador en España, ya que no lo vamos a
encontrar; o un búho real en un bosque de pinos, porque no es
normal encontrarlos en estos lugares. Los consejos y sugerencias
que vamos a dar sirven también para otros lugares del mundo.
Después de esta previa
información, hay que salir al campo a buscar a las animales, y
nos ayudaremos de los indicios directos o indirectos; podemos
resumirlos en los siguientes puntos:
1)
Conociendo el lugar
concreto donde están, porque alguien nos lo diga.
2)
Observando al animal
directamente en el campo. Hay veces que en nuestros paseos por
el campo, nos salen algunas lechuzas, búhos o autillos.
Podemos pasear al atardecer por los lugares que hemos elegido
con antelación, y estar atentos a oír su canto.
3)
Oyendo su canto. El pico de mayor
actividad en las aves nocturnas es al principio de la noche, y
es en este momento el más propicio para que canten. Podemos
auxiliarnos con cintas y CDs que hay en el mercado; las
rapaces nocturnas responden muy bien al reclamo. Para conocer
sus cantos consultar http://www.brinzal.org/cantos.htm.
No hay que abusar del uso de reclamos, pues esta acción
supone un pequeña injerencia en la vida del ave.
4)
Localizando sus
posaderos y egagrópilas. Los posaderos son lugares donde
estas aves pasan mucho tiempo, usándolos para cazar, para
descansar y para marcar su territorio; suelen estar situados
en algún punto estratégico de su territorio. Las rapaces
nocturnas no pueden digerir algunas partes de sus presas como
son el pelo, las plumas y los huesos; cuando tragan a sus
presas en el interior de su estómago gira a las presas
dejando intacto el pelo, plumas y huesos, los cuales regurgita
posteriormente. Las egagrópilas dan mucha información sobre
las presas consumidas, y en muchas ocasiones la forma de la
egagrópila nos permite identificar a la rapaz nocturna. Donde
hay egagrópilas se pueden ver también las deyecciones
blancas típicas de las aves nocturnas.
Ya tenemos localizado el
posadero. Observaremos a continuación detenidamente el lugar para
ver las circunstancias del mismo; hay veces que la topografía del
lugar es muy apropiada para llevar todos los cacharros de
fotografía, colocar un hide, etc., y en otras ocasiones, el lugar
va a estar lleno de impedimentos para colocarnos, e incluso no nos
va servir, porque no hay forma posible de estar allí, por
ejemplo, que sea un lugar con mucha altura.
Las rapaces nocturnas suelen
ser fieles a sus posaderos, siempre y cuando tengan alimento en
ese lugar, o tranquilidad, y si las condiciones cambian, el animal
también cambiará de posadero.
Llegados a este punto,
podemos hacer dos cosas; una es colocar un hide y esperar a que
venga el animal; la otra es prescindir del hide, si estamos muy
quietos y algo resguardados. Para esto debemos elegir una noche
con luna - ya que sino no veríamos nada - hacer uso del reclamo,
colocar algún cebo, por ejemplo un sabroso ratón, o podemos
cebar el lugar con comida para ratones para atraer los ratones. El
uso de cebo vivo en fotografía tiene muchos detractores; hay
gente que piensa que no es nada ético; otros piensan que el
animal va a cazar esa noche y que en vez de un ratón de campo
pues será un ratón cautivo el que se va a comer, e infinidad de
opiniones para todos los gustos.
Las rapaces nocturnas tienen
dos picos de actividad: uno al anochecer y otro menor al amanecer;
sin lugar a duda, la mejor hora es las primeras de la noche, luego
baja mucho la actividad y no responde a los estímulos que podamos
ofrecerle.
Si ya conocemos el posadero,
sólo nos queda colocar un hide, montar el trípode, situar
correctamente la iluminación y esperar a que se coloque para
dispararle unas ráfagas fotográficas. El mando a distancia
también nos puede ser muy útil.
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Fotos
de una lechuza campestre en libertad. Obviamente, la dificultad de
la fotografía de aves en libertad no hace esta técnica muy
propicia para obtener buenas imágenes, pero, en ocasiones, suelen
tener un gran valor documental.
Foto: José
Larrosa
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Últimamente se está
haciendo uso muy frecuentemente de la barrera de infrarrojos; este
dispositivo consiste en un haz de luz que emite un emisor, y
cuando un objeto se interpone entre el emisor y el receptor, hace
saltar el disparador de la cámara fotográfica.
Nuestro fotógrafo Jordi Bas
nos comenta: “el pasado verano estuvimos fotografiando una
pareja de lechuzas cuando pasaban volando por una ventana para
entrar a cebar al nido. Usábamos una célula industrial de las
llamadas "de rebote en objeto" (o algo así), que tienen
únicamente un solo “cachivache” (no dos, cómo las de
"emisor-receptor"), adaptada para poder conectarse a una
cámara electrónica. Muy fácil de colocar en el campo, discreta
(4x4x1 cm) y sobretodo barata.
Después de múltiples
tentativas el sistema funcionaba de la siguiente manera:
Cámara 801, 301, 501 o
incluso F90X (todo Nikon). La cámara tiene que estar con la
electrónica activada para que la célula funcione lo
suficientemente rápido. El problema está en el consumo de pilas,
y lo solucionamos conectando una batería de 6 voltios a la
cámara. Con los flashes no podíamos poner una batería, por lo
que el resultado fue el consumo de un paquete de pilas por flash y
noche.
El primer problema es acostumbrar a los
animales a los “cachivaches” y sobretodo a los ruidos de la
cámara y destellos. Puedes montar simulacros días antes,
insonorizar la cámara con lo que quieras (creo que lo mejor es
una caja de madera a medida totalmente cerrada, con un filtro por
dónde encarar el objetivo), pero para el flash no hay nada que
hacer. De todas formas tengo la impresión -totalmente subjetiva-
que se espantan más por el ruido de la cámara que por el flash.
Es importante estudiar las
reacciones de los animales al entrar: por dónde pasan, si se
espantan, dónde se posan, etc ... Nosotros dejábamos una cámara
de vídeo de visión nocturna filmando, pero de no ser así no te
quedará mas remedio que hacerlo "in situ". Creo que es
la manera más eficaz de tener "cierto" éxito.
Efectivamente las horas de mayor actividad suelen ser las primeras
después de la puesta de sol, aunque esto no es cierto todas las
noches. Muchas tentativas, cantidad de ajustes de la célula y los
flashes, carretes enteros a la basura y muy pocas fotos realmente
aprovechables, pero de las aprovechables, te pueden salir algunas
espectaculares”.
Uso de la iluminación.
sebido a la falta de luz, en este tipo de fotografía se hace
imprescindible el uso del flash, y prácticamente siempre va a ser
necesario el uso de dos flashes, pues un solo flash va a dejar “muy
plana” la imagen. Hemos consultado a varios de nuestros
fotógrafos que tienen experiencia sobre este tipo de fotografías
de la reacción en el ave ante el flash, y nos han dicho que
desconfían más del ruido de la cámara que del flash, al que
prácticamente ignoran. Por otra parte hemos leído en la
bibliografía que hemos consultado para este trabajo que el flash
afecta a la visión de las rapaces nocturnas. Nosotros hemos
hablado con varios fotógrafos y nos han manifestado que no
influye para nada el flash en el ave, y no hay evidencias que
confirmen este hecho.
Vamos a sugerir en esta
modalidad fotográfica unos pequeños trucos de fotomontaje que
nos darán un toque espectacular a nuestras fotografías de
rapaces nocturnas. Colocando la luna en la fotografía con una
doble exposición, es decir, fotografiar la luna en todos los
fotogramas del negativo, rebobinamos el carrete y lo usaremos para
tomar las fotografías del búho o lechuza. Luego simular la
iluminación en aquella parte del cuerpo del ave para dar una
sensación real.
En líneas generales, los
datos técnicos de referencia para la fotografía de la luna llena
son un diafragma f/8 y una velocidad de 1/125 para una
sensibilidad de la película de 100 ISO, y un objetivo de 200 mm.
Podremos así captar con detalle a nuestro satélite.
Para rizar el rizo, podemos
querer un fondo de estrellas y un primer plano de la rapaz
nocturna, pero vamos a tener que hacer bastantes pruebas, para que
en la segunda exposición al mismo fotograma no quemar la
película, y saber cuales son exactamente los mejores valores.
Hemos buscado datos de referencia para esto, pero no los hemos
encontrado.
Fotografías de ejemplares
en cautividad. Otra forma de
fotografiar las rapaces nocturnas es aprovechar a los ejemplares
que se encuentran cautivos por una razón u otra, por ejemplo en
centros de recuperación, zoológicos, de algún cetrero, etc.
Estando el animal en condiciones controladas se facilita
enormemente su fotografía. En estos casos de aves en condiciones
controladas solo tenemos que concentrarnos en los aspectos
técnicos de la fotografía, usar el enfoque para sacar primeros
planos, de medio cuerpo, cuerpo entero, o el que nos sugiera en
esa circunstancia, mirar cual es la velocidad y el diafragma más
apropiado, la película que vamos a usar, etc.
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Primer
plano de lechuza campestre recuperada y puesta en
libertad. Nikon D100, Sigma 70-210 mm. Fotografía
realizada para Brinzal con fines educativos.
Foto: Javier
Alonso
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Se
aconsejan en este tipo de fotografía el encuadre correcto, buscar
las mejores condiciones de luz, el uso del flash de relleno y el
uso del trípode.
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Lechuza campestre en un
centro de recuperación. Primer plano de lechuza campestre
irrecuperable.
Nikon D100, Sigma
70-210 mm. Esta fotografía se realizó para Brinzal, un
Centro de Recuperación de Rapaces Nocturnas para fines
educativos e informativos, charlas, cursos, exposiciones,
etc... En este caso el fotógrafo apostó por un primer
plano del ave. Foto:
Javier
Alonso.
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En
algunos casos nos puede interesar una foto denuncia, y
aprovecharemos los detalles de su cautiverio, por ejemplo las
rejas, o las heridas y lesiones del animal, etc. En otros casos
nos gustará dar la sensación en la fotografía de un animal en
libertad, por lo que buscaremos un enfoque en el que no aparezca
ningún detalle de su cautividad. En este último caso debemos ser
honestos y declarar que esa foto es de un animal cautivo. La
dificultad entre fotografiar un ave salvaje y en cautividad es
como la noche y el día.
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El búho
real es un gran rodenticida natural que actúa
directamente sobre las ratas, aunque fuera largamente
perseguido por cazadores al depredar también sobre el
conejo. La tendencia positiva de sus poblaciones está
unida a la concienciación ecológica del hombre y, en
determinadas zonas, al aumento de estos roedores en
vertederos y barrancos. Fotografía realizada durante un
cursillo de fotografía de Naturaleza impartido por IWP en
Vila-Real. Cámara Nikon F90X, objetivo Sigma 105 mm
f/2,8, Fuji Sensia 100.
Foto:
Julio García Robles.
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ENLACES
RECOMENDADOS
Biología:
Fotografía
de rapaces nocturnas:
BIBLIOGRAFÍA
Ecología:
Handbook of the
birds of the world, Tomo V, rapaces nocturnas. Josep del Hoyo,
Andrew Elliott y Jordi Sargatal. 1999. Lynx Edicions. Barcelona.
Fauna Ibérica,
Enciclopedia Salvat de la fauna. Rodríguez de la Fuente, Félix.
1970. Salvat s.a. de ediciones. Pamplona, España. 11 tomos
Owls of Europe
1983. Heilmo Mikola. T & Ad Poyser. 397 pp.
Rapaces nocturnas.
Guía para la determinación de la edad y el sexo en las
estrigiformes ibéricas. José Antonio Martínez, Íñigo
Zuberogoitia y Raúl Alonso
Fotografía:
Fotografiar la
Naturaleza. Una guía para hacer mejores fotografías Textos y
fotografías de Oriol Alemany. 1997
Retratar Mallorca.
Observar la natura. Miquel Àngel Dora Coll. 2003
Naturaleza nocturna
de José Benito Ruiz.
Fotografiando aves
salvajes de Gomersall C. 2002
|